30 ago. 2007

El Desarrollo Social en los niños de dos años

Los avances que se ven en esta edad se irán atropellando de tal manera que los papás podrían asumir demasiado pronto que ha logrado cierta madurez. Pero no hay que engañarse. A los dos años de edad nuestro pequeñín es un ser humano ubicado justo en el límite entre el lactante y el niño.


Es muy sociable, ayuda a los padres en los quehaceres de la casa, participa de la vida familiar. Pero cuando pensamos que ya no hay que vigilarlo de manera constante, es precisamente en esta etapa cuando más hay que tenerlo a la vista. Es una reserva inagotable de energía…!que ya camina muy bien!

Es necesario chequear a dónde se acerca, los objetos que están a su alcance y todo aquello que se refiera a su seguridad física (bolsas, ventanas, escaleras, bordes sobresaliente, mesas, adornos).

Su personalidad puede antojársenos dual, al observar como se comporta demandante e intolerante en casa, mientras que en el jardín de infancia transcurre por un período de timidez. La cuna o guardería no son necesariamente toleradas a esta edad.

El aspecto social también se puede apreciar en los juegos. Generalmente prefiere hacerlo solo
más que en grupo. No ha desarrollado aun el sentido de la cooperación. Es de quedarse observando como juegan otros niños. Pero cuando le toca a él, hace gala de un egoísmo total, negándose a compartir nada. Esto es natural pues primero debe aprender lo que es suyo, para luego compartir. Es necesario estimular este desprendimiento con propuestas que no suenen impositivas, sino conciliadoras y en las que ambas partes ganen.

En lo afectivo puede pasar de un extremo a otro de la manera más natural. Al mismo niño al que le estaba jalando de los cabellos, minutos depués podría estarle dando un fuerte y cariñoso abrazo.

Esta es una edad de transición, por lo que la gran mayoría de experiencias constituyen una novedad tan fuerte que casi siempre terminan en llanto. Pero lamentablemente es la etapa en la que los padres recurren más al castigo. Es necesario tolerar al niño en este proceso. Ellos conocen el significado de las palabras, asi que no se sienta extraño por hablar con él y explicarle con razones simples y directas el por qué de las cosas.

Finalmente es la edad de las rutinas. Se nota con mayor fuerza a la hora de sentarse a la mesa y la hora de dormir. En la primera observará el cumplimiento estricto del orden en que su familia se sienta; en la segunda, habrá que darle el osito para que duerma, dejarle la luz prendida y preparado el vaso de agua para cuando se levante, etc.

Todo este comportamiento, aun inmaduro, tenderá a relajarse al tercer año de vida.

Fotos: Humboldt.ed.cr
, Audilen.cl/
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2 comentarios:

  1. hola me parece genial su informacion,de esta manera se preparan mejor papa y mama para educar a su pequeño,todo por el bienestar de los niños

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  2. Anónimo6:21 p.m.

    hola me urge un consejo soy muy intolerante con mi hinjo de dos años es muy inquieto y golpea bastante ademas q a todo dice que no no no y mas no quiere q lo desvistamos o quitemos los zapatos.. llora mucho.
    yo incurro en castigos y regaños, ayudenme por favor

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