Definición del Niño como ser social


Cuanto más amplio sea el conocimiento sobre la naturaleza del niño y sus diversos aspectos, mejor será el acercamiento y la educación que pueda recibir en el Jardín de Infancia.


Entre una de esas concepciones está la del niño como un ser social, lo cual deberá ser punto de partida para programar y aplicar los planes institucionales, anuales, proyectos y actividades en el aula, así como también el acercamiento al Jardín y a la educación que inicia su niño por parte de los padres de familia.

El ser humano no es un ser adaptado a la naturaleza, sino que mediante un acto puramente humano la transforma, valiéndose de una herramienta diferencial de la persona: su inteligencia. Esta transformación que realiza el hombre se llama cultura y es producto de un acto creativo continuo que las personas realizan en comunidad con otras personas. A pesar de la necesidad de esta interacción, cada uno es único e irrepetible, con una identidad propia, lo cual no lo hace uno más de la especie sino que cada uno, gracias a su identidad y unicidad, posee también una historia personal que lo ubica en el espacio y en el tiempo. Esto lo liga a otros sin dejar de ser él mismo. Por lo tanto, el niño es un ser dotado de inteligencia y capaz de interactuar con otros, aportando su originalidad que lo hace diferente a los demás, pero con capacidad de convivencia.

Todos los niños nacen con predisposición hacia la socialidad. Gracias a ello es que llegan a ser miembro de una sociedad. En la vida esta tendencia se desarrolla y se da la secuencia en cuyo transcurso el niño es inducido a participar en el grupo social al que pertenece. El punto de partida de este proceso lo constituye la internalización, que es la aprehensión e interpretación inmediata de un hecho. La internalización constituye la base para la comprensión de conceptos y para la aprehensión del mundo como realidad significativa y social. Esta aprehensión no es resultado de creencias propias con significación individual, sino que comienza cuando la persona asume el mundo en el que ya viven otros. Por esto podemos afirmar que no sólo vivimos en el mismo mundo, sino que también participamos en los mundos concebidos por otros.

Es de acuerdo a esta naturaleza del niño que este se incorporará a la mecánica educativa. El éxito de esta incorporación se basará en gran medida en el peso que le otorgue el Jardín de Infancia al tema social, como parte vital del proceso de aprendizaje.

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