Evitemos los Prejuicios en Nuestros Niños


Los niños se ven todos como iguales; pero para los padres, no todos somos iguales.


Los adultos tendemos a preferir a algunas personas y a rechazar a otras, sólo porque son de un lugar en especial, porque pertenecen a otra raza, porque desempeñan algún oficio que nos desagrada, porque pertenecen a otra religión, a otro estrato social o a otro grupo político. En resumen: Porque son diferentes a nosotros.

Estos rechazos, llamados prejuicios, los transmitimos a nuestros hijos y ellos a su vez comienzan a repudiar la misma clase de personas. Ante la violencia del mundo, es nuestra responsabilidad como padres enseñarles a valorar a los demás, aunque sean diferentes, inculcando tolerancia en los niños. ¿Como podemos fomentarla? Una de las formas es a través del lenguaje, de las frases que usamos cotidianamente para conectarnos como familia. Se puede hacer mucho a través de ellas...
  • Evitando frases, refranes o dichos que agredan a otros pueblos, razas, religiones, etc.
  • Explicándoles que cada persona es distinta, sin que esto signifique que sea mejor o peor que nosotros.
  • Preguntando a los niños qué podemos aprender de cada raza, país, clase social o religión. Esta pregunta permitirá identificar los aspectos positivos de cada grupo humano del que podamos tener prejuicios.
  • Usando frases que establezcan la igualdad entre hombres y mujeres, haciéndoles un pequeño "ajuste": "Las niñas y las mujeres son débiles" por "Hay niñas más fuertes que algunos niños y niñas menos fuertes también". "Tú no eres buena para los números porque eres mujer", por "Tú eres inteligente y por eso puedes ser buena con los números". Frente a un auto mal estacionado: "Seguro que fue una mujer", por "Algunas personas aun no aprenden a estacionar el auto". "Sé macho, que los niños no lloran", por "Si te sientes triste, está bien que llores".

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