jueves, mayo 28, 2009

¿Puedo darle papitas fritas a mi hijo?

Las papitas fritas son el alimento símbolo de todos aquellos conocidos como comida chatarra, ricos en grasas y cuya inclusión en la dieta de los niños debe ser tomada con pinzas.

En nuestra sociedad, se está incorporando cada vez más la idea de que lo normal y divertido para nuestros hijos son estas comidas rápidas. Esto se refuerza con la adaptación que han hecho los diversos locales incluyendo juegos en sus instalaciones y ofreciéndolas para celebración de cumpleaños y fiestas infantiles en general.

Pero las papitas fritas y demás no son buenas para nuestros pequeños, por varias razones:
  • Contenido excesivo de grasas, y hechos con frecuencia con aceite refrito.
  • El niño se acostumbra a consumirlos, desplazando alimentos naturales.
  • La comida chatarra es pobre en elementos nutritivos, en comparación con la comida de casa. Y los primeros años de edad es cuando más falta hacen.
  • En el mundo los casos de obesidad infantil se han quintuplicado en relación con años y generaciones anteriores.
  • Lo mismo sucede con enfermedades propias de personas adultas, como enfermedades circulatorias, coronarias, cáncer, sedentarismo, etc.
  • El exceso de sal en estos alimentos provoca sed, y las gaseosas son los únicos líquidos al alcance.

Si tu hijo es menor de 2 años, no lo expongas a estos alimentos. Luego de esta edad, permítele el acceso a ellas sólo en invitaciones u ocasiones muy especiales. De ninguna manera lo uses como premio rutinario en casa, y menos amenaces con privarlo de ellos como castigo.

Acostumbra a tu hijo a probar lo natural, dando el ejemplo; que conozca y aprecie diversos sabores, presentándolos de manera creativa y mostrándote tú feliz de consumirlos. Hay infinitas y deliciosas alternativas para preparar...!

Foto: BBC

Tags Blogalaxia: , , .

martes, mayo 19, 2009

Canciones que no se deben cantar a los niños

Hay muchas canciones populares o tradicionales para niños que son cantadas en casa o enseñadas en el jardín de infancia. La gran mayoría son muy agradables, tanto en melodía como en letra, apelando al amor y a valores tan importantes como la amistad, la solidaridad, el respeto mutuo y la educación.

Pero entre ellas también están aquellas a las que a veces pasamos por alto y las usamos sin estar concientes de que lo que pueda estar reteniendo el niño de esa canción es un mensaje opuesto a nuestra intención. Aquí te brindamos algunos ejemplos; si conoces más te invitamos a compartirlas para así estar mejor preparados.

Papito

Papito querido
de mi corazón
yo te quiero mucho
con todo mi amor.

Cuando mami me da taz-taz en la cola
y me manda castigado a un rincón
mi papito me sonríe, me perdona
y me da muy despacito un coscorrón.

Patitos

Todos los patitos se fueron a nadar
se fueron a nadar
y el más pequeñito se quiso quedar.

La mamá enojada le quiso pegar
le quiso pegar
y el pobre patito se pudo a llorar.

Duérmete niño

Duérmete, niño duérmete ya
que ya es la hora de dormir
de soñar.

Duermete niño, duermete ya
que viene el cuco y te comerá.

Imagen:
Cronica Social

Tags Blogalaxia: , , .

lunes, mayo 11, 2009

Eligiendo dulces y golosinas en las fiestas infantiles

En los cumpleaños y otras reuniones de niños son infaltables los alimentos ricos en azúcar, sales y grasas. En los últimos años se ha visto una explosión en la variedad de presentaciones, texturas, sabores y colores de estas deliciosas tentaciones para los pequeños. Es por eso que como padres de familia, ya que no podemos evitar que estén servidos en la mesa, debemos educar a nuestros hijos de manera que sepan qué pueden comer sin preocuparse y en qué deben moderar su consumo.

Esto empieza desde casa. Si somos concientes de la importancia de una alimentación balanceada y saludable en casa, evitaremos acostumbrar a los niños a que, por ejemplo, es normal tomar todos los días gaseosa o terminar la mañana con un helado o un snack. Brindándole variedad en las delicias naturales que nutren las recetas caseras, el niño no sentirá como imprescindible llevarse a diario un chocolate a la boca.

Llegada la fiesta, ocurrirá lo mismo. En ella, debes indicarle a tu hijo que prefiera una deliciosas galletas de vainilla o soda a aquellos dulces de colores fosforescentes. O que disfrute de una refrescante chicha morada u otro refresco natural de fruta antes que beber un vaso de gaseosa. Que no abuse de los malvaviscos o marshmellows, o si son muy pequeños, evitar a toda costa que consuma caramelos, chicles o chupetes con goma de mascar.

A veces en algunos lugares se acostumbra hacer que sanguchitos salados o con contenido muy grasoso (mayonesa, etc.) estén en la misma mesa con los dulces para niños. Si ves esto, conversa con los anfitriones la manera de separarlos o ponerlos fuera de su alcance.

Muchos de estos productos, sobretodo las pastillas rellenas de chocolate o las galletas bañadas en él, pueden desencadenar alergias. Si sabes que tu hijo tiene predisposición a ellas, procura mantenerlo alejado de ellos.

Finalmente, promueve el contacto social de tu hijo en la reunión. De esta manera estará más pendiente de mantenerse activo jugando con sus nuevos amiguitos que de rondar constatemente buscando qué comer.

Tags Blogalaxia: , , , , .