11 ene. 2013

Los niños héroes: ¿te gustaría que tu hijo lo sea?

Todos los días los noticieros se llenan de accidentes y labores de rescate. Pero cuando es un niño el que salva a alguien, la noticia da la vuelta al mundo.

Los mayores vemos a los niños como los que necesitan seguridad y de los cuales siempre debemos estar pendientes para que no les pase nada. Nos sorprende por eso que un niño, que supuestamente debería ser el protegido, termine protegiendo y hasta salvando una vida.


Pero, ante lo ejemplar que nos parezca, ¿debemos promover en nuestros hijos un comportamiento heroico?

Es cierto que salvar una vida es una labor que inspira admiración y elogios, una expresión de cuánto bien puede hacer el ser humano si se lo propone. Pero también es verdad que la vida que se expone al peligro no es sólo la del rescatado, sino de quien va en su ayuda.

Por ejemplo, si el rescatista no conoce de procedimientos, riesgos o protocolos en caso de un rescate, las probabilidades de que le pase algo son más altas. Y este es el caso de los niños.


Y si mi hijo me pregunta, ¿qué le digo?

La preservación de la vida de tu hijo debe estar siempre por encima del orgullo y la satisfacción que te pueda producir el saber que ha realizado un acto heroico. Las situaciones en que esto se da son extremas y no es cosa de todos los días. Pero una actitud heroica no necesariamente tiene que ser riesgosa; puede ser reemplazada por una conducta solidaria y de respeto para con los demás niños.

Si tu hijo conoce de estos casos, conversa con él acerca de lo importante que es dar la voz de alerta antes que arriesgarse a tratar de salvar a alguien. Háblale de cómo puede hacerlo a través de los teléfonos de emergencia o acercándose a una comisaría o posta médica.

En la historia y también en la actualidad existen muchos casos de niños héroes. Algunos son más recomendables que otros como ejemplo para tus hijos pequeños. ¿Podrías distinguir cuáles son?



Niños héroes en la actualidad

En junio del 2012, Luke Pace, un niño de 12 años, estaba jugando con sus amigos en el bosque cuando vió a una niña de 6 años caer al río. Sin pensarlo dos veces se lanzó al torrente y la rescató. Al preguntársele que lo animó a hacerlo, dijo que quería ser como su mamá, que era policía rescatista.

Madisyn invitó a su amiguita a su casa para jugar. Su mamá les había preparado algunos bocadillos y estaban jugando es su cuarto cuando escucharon un golpe. Al llegar a la cocina, Madsyn vió a su mamá en el suelo con un ataque de asma. Llamó a Emergencias y mientras llegaban le aplicó masajes en el pecho y respiración boca a boca. Los médicos indicaron que eso le salvó la vida a su mamá.

A punto de llegar al colegio, el chofer del autobús en que viajaba Jeremy Wuitschick con sus compañeros de escuela sufrió un infarto. Jeremy atinó a hacerse del timón para controlar el vehiculo, deteniéndolo al final. Luego calmó a sus compañeros y asistió al chofer.

De estos tres primeros casos, es el segundo el más recomendable como ejemplo. Madisyn salvó una vida sin arriesgarse.



Niños héroes en la historia

Peter era un alegre niño de ocho años que vivió hace mucho tiempo en Holanda, país famoso por sus diques que evitan que el agua del mar inunde sus campos. Era un día de lluvia cuando Peter caminaba al lado de uno de estos muros y descubrió una filtración de agua. Introdujo su dedito en el hoyo y gritó pidiendo ayuda, pero nadie lo escuchó. El pequeño pasó toda la noche junto al muro sin moverse, a pesar de que el entumecimiento le llegaba hasta el pecho, pues sabía que un pequeño agujero como ese podía debilitar el dique. Un obrero lo descubrió al amanecer y luego de repararse el dique, el niño fue aclamado como héroe.

Durante la guerra entre México y Estados Unidos en 1847, el país latinoamericano sumó varios niños en su lista de héroes. Muchos de ellos realizaron acciones heroicas por impedir que sus símbolos patrios caigan en poder del enemigo. Existe un monumento a estos niños héroes en el Castillo de Chapultepec.

En la Guerra del Pacífico entre Perú y Chile, Manuel Bonilla, de tan sólo 13 años, ya era parte de la resistencia peruana en el distrito de Miraflores. Su ultima acción fue arengar a las tropas antes de ser abatido. Se conmemora su fallecimiento los 15 de enero.

De estos tres nos quedamos con el pequeño héroe de Holanda como ejemplo para los niños (pero hasta en este caso habría sido mejor el buscar una piedra que encajara en el agujero e ir luego a buscar ayuda, no te parece?). Los héroes de guerra son más recomendables para usar en Secundaria.


Promueve los valores, no el riesgo

Ya sean de hoy o de ayer, como éstas existen cientos de historias en la que los niños son protagonistas de un acto heroico por el bien ajeno. Son acciones ejemplares por los valores humanos en los que se inspiran, como la solidaridad y el respeto a los demás.

Tú puedes incentivar estos mismos valores en tu hijo sin que arriesgue su vida. Le servirán para crecer como persona de bien y ser un ciudadano de provecho para la sociedad como bombero, doctor, policía o en cualquier otro trabajo. Esté donde esté o haga lo que haga, será tu mayor orgullo.


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