Cómo convencer a un niño para que lleve clases de natación

En las vacaciones de verano no hay nada más refrescante y divertido que una piscina. Pero a veces nuestros hijos no pueden disfrutarlo a plenitud porque no quieren aprender a nadar. ¿Cómo convencer a un niño que las clases de natación son lo mejor?


Más que un deporte, una medida de seguridad


Lo primero que debemos tener en cuenta es que la natación además de un deporte y de una diversión, es una medida de seguridad. No es posible llevar a tus hijos a la piscina sin las previsiones del caso y sin compañía cuando no sabe nadar. 

Más oportunidades para jugar con otros niños


Pocas cosas son tan tristes de ver que un niño que no puede jugar con libertad con sus amigos en la piscina por no saber nadar. Pero esta experiencia puedes aprovecharla, explicándole que esos niños llevaron clases de natación y que, para que él pueda jugar en la piscina con sus amigos, también debe aprender a nadar. No le insistas con el tema, deja que lo asimile y las preguntas vendrán solas.

Ver juntos competencias de natación


Puede ser en cualquier modalidad. Por ejemplo, si conoces una buena academia de natación cerca de casa, asiste con tu hijo en calidad de expectadores, para que vean juntos algunas competencias de las que se organizan como parte de estas clases de natación.

Otra manera es viendo competencias olímpicas o campeonatos locales por televisión o por cable. Ahí, el niño verá lo fuerte que puede llegar a ser y lo mucho que puede crecer si practica la natación. Claro que deberá distinguir que no tiene que ser un supernadador, bastará con que sepa hacerlo.

Clases de natación con amigos


Infórmate de familiares o amigos de tu hijo que estén llevando clases de natación. Coordina con sus padres para inscribirlo en el mismo horario y academia. De esta manera, el niño se sentirá más confiado y se divertirá con sus primitos o vecinos.


Incluso puede ser una manera de que tu hijo se mantenga en contacto con algún amigo del colegio durante las vacaciones de verano.

Estas son algunas ideas que pueden ayudarte a hacerle más fácil a tu hijo decidirse a tomar clases de natación, sin tener que obligarlo y convertirlo en un sufrimiento innecesario para él.

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