Más horas de escuela, más almuerzos complicados

Mientras en varios países europeos se sabe de la reducción de horas de estudio y trabajo, en otros países, especialmente en América Latina, se aumentan las horas de estudio. Entre las principales complicaciones que esto trae en los niños, está la organización del almuerzo.


Una lonchera limitada


Una cosa es cuando los niños de jardín de infancia salen al mediodía del colegio, y otra cuando pasan a primaria y sale a las tres de la tarde. Mientras los niños iban al jardín, almorzaban en casa y había más libertad para variar la alimentación, esta era servida recién acabada de cocinar y no había apuros ni distracciones.

Pero al pasar al nivel de primaria, los cursos aumentan y los horarios se extienden. Esto trae como consecuencia que el almuerzo esté incluido en el horario escolar, así que los niños o comen en el colegio o comen muy tarde en casa.

Lo más conveniente es que coman a la hora que corresponde, pero el problema aparece cuando se elige qué enviarles de comida. Es necesario entonces restringir la selección a aquellos alimentos que no se malogren con facilidad al estar guardados.

Entre los alimentos que se recomienda no llevar están todos aquellos que incluyan leche o queso o huevo duro en su preparación.

No hay dónde refrigerar


En países en vías de desarrollo son muy pocos los colegios que cuenta con refrigeradores donde los niños puedan guardar sus comidas para que se conserven en óptimas condiciones. Y aun los tengan, la gran cantidad de niños en un colegio hace imposible garantizar que todos puedan guardar su comida en ellos.

Colegios sin espacios adecuados para comedores


Desde que se hicieron los cambios de horarios en la programación escolar, muchos colegios no han podido adaptar un ambiente para que sirva de comedor para los niños y que además cumpla con todas las normas de orden e higiene que se requieren en estos casos.

Es triste de ver en muchas escuelas que hay niños almorzando en los patios o sentados en muros, a veces  bajo el riesgo de que les caiga un pelotazo o que les empujen.

Mala nutrición


Al reducirse la cantidad de alimentos que se envían en la lonchera, disminuye la variedad de la comida con la que se familiarizará el niño. Además, la variedad de nutrientes que consuma también se verá reducida.

Un riesgo muy alto es que las frituras y las harinas aumenten en su dieta diaria, ya que son las que mejor se conservan. Esto empobrecerá la dieta y aumentará riesgos de mala nutrición e incluso de enfermedades.

Poco control sobre lo que les dan en el colegio


Aun en el caso de que los colegios cuenten con comedores, muchos padres dudan sobre la calidad de la comida que los concesionarios de esos comedores ofrecen a sus hijos. Se requiere de un riguroso control por parte de las autoridades de educación locales y del colegio mismo para que se cuide la salud de los niños.

Algunos comedores publican o comparten semanal o mensualmente la programación de los menús que se servirán, lo cual permite a los padres de familia llevar un control de la calidad de la comida de sus hijos, la variedad y el valor nutritivo que tienen.

Incluso hay colegios que cuentan con kioscos dentro, donde se vende irresponsablemente golosinas a los niños.

Recomendaciones

  • Incluye en la lonchera de tu hijo un buen termo o contenedor de alimentos, de preferencia metálico y hermético. Son los que mejor mantiene la comida.
  • Complementa siempre con fruta tanto la hora de la lonchera o media mañana, como el almuerzo.
  • Evita incluir golosinas en la lonchera de tu hijo.
  • Infórmate sobre la comida que ofrecen en el comedor, si es que el colegio al que va tu hijo cuenta con uno.
  • Exige que el colegio acondicione un lugar reservado para  que los niños coman, lejos del patio de recreo y a la sombra.
  • Reserva los fines de semana para preparar aquellas comidas que contengan ingredientes de corta vida, como lácteos, pescado y huevo.
  • Siempre incluye un vaso hermético de agua o jugo natural en la lonchera de tus hijos.
  • Envía aquella comida que a tu hijo le agrade; para introducir nuevos alimentos en su dieta usa los fines de semana.


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