Padre bajo, hijo alto: ¿qué tanto influye la genética en la estatura de los niños?

Cuando vemos una familia en la que el hijo es alto pero sus papás son de baja estatura, nos preguntamos cómo fue eso posible. Estudios científicos se han venido realizando durante años para entender la influencia de la genética en la talla de los niños y ya muestra sus primeras y asombrosas conclusiones.


Desde los años cincuenta, equipos de investigación genética han venido recolectando la información de muchas personas alrededor el mundo para realizar un mapeo o compendio de perfiles genéticos y de como estas combinaciones determinan la estatura que tendrá un niño de grande. Al día de hoy, se cuenta con la información de más de 700,000 personas

Esta cantidad de personas incluidas en la investigación ha permitido grandes descubrimientos y las primeras conclusiones tratan temas como la nutrición, la actividad física, las cargas genéticas heredadas y la salud en general.

Cuántos genes determinan la talla


La pregunta parecía sencilla. Se quería saber cuál era el gen que determinaba que un niño llegara a tener una estatura mediana o alta. Se tomaba como referencia algunas características como por ejemplo el albinismo, que requiere la ausencia de un gen determinado.

Pero grande fue el asombro de los investigadores cuando se descubrió que no era un gen el que determinaba qué tan alto sería el niño, ¡sino 700 genes! La combinación de estos genes determinaba si un niño sería alto, pero no era el único factor.

Un "colchón" de genes


El tema es aún más asombroso que eso. Otra de las conclusiones a la que se ha llegado es que existe una carga genética que "garantiza" de 1.50 a 1.60 metros de estatura mínima para las personas. Es una especie de "colchón" genético, una base de talla propia de la especie.

A esta base de genes se le une una lista de 83 combinaciones adicionales, estas son las que determinarán qué tan altos serán los niños cuando crezcan.

La alimentación "activa" estos genes


Estas 83 combinaciones de genes influyen en el crecimiento de los niños, pero no bastan; el entorno juega un papel fundamental. Por entorno debemos entender todo aquello con lo cuál el niño estará en contacto directo. En el caso del crecimiento, los factores fundamentales son la alimentación y la actividad física.

Esto significa que si, a pesar de que el niño cuente con la carga genética necesaria para ser alto, si no recibe una nutrición adecuada y si su actividad física es baja, sus genes responsables de marcar la diferencia en talla no se activarán.

Así se explica en parte las diferencias de talla entre niños de países desarrollados y niños en países pobres, donde el acceso a una alimentación adecuada es mucho menor.

Abuelo pequeño, ¿nieto grande?


Muchos padres de familia se sorprenden de lo mucho que crecen sus hijos, especialmente cuando los pasan de tamaño a ambos. Es probable que al compararlos con los abuelos la diferencia sea aún más pronunciada. La razón es que la carga genética necesaria para crecer más estaba latente en la familia, pero no se activo totalmente debido probablemente a una menor calidad en la alimentación.

Los abuelos mejoraron esto y los padres también hicieron lo suyo después, resultando un hijo en el que se activó al máximo la expectativa de crecimiento probable que su carga genética le permitía.

Sin embargo, esto no debe hacernos pensar que si mi hijo come bien crecerá más de todas maneras, porque esto estará limitado por su carga genética.

¿Y la hormona del crecimiento?


Conocida como somatropina, es la hormona responsable del desarrollo de los huesos del cuerpo. Su relación con la genética aún no se entiende por completo, pero es lógico pensar que su eficiencia y funcionamiento está influido por la programación genética del niño.

Estas investigaciones reafirman la necesidad de dar una buena nutrición a los niños, en especial en los 3 a 5 primeros años de vida. Si quieres que tu hijo sea mejor que tú, una de las maneras de hacerlo es ayudarlo a crecer.

Mas información: GIANT

Comentarios